Artículos de interés

OTOEMISIONES ACÚSTICAS:

En el oído podemos distinguir tres partes fundamentales:

      -oído externo

      -oído medio

      -oído interno, con la cóclea, desde la que la información acústica es “reconvertida” y enviada al cerebro a través del nervio auditivo.

   Finalidad de la prueba        

  El niño, al nacimiento, es un ser “inmaduro” en muchos aspectos de su vida, y es el contacto con el medio que le rodea lo que va a permitir su correcto desarrollo e integración social.

  En este sentido, comprobar la correcta función del oído del niño, puede ayudarnos a prevenir futuros problemas (adquisición del lenguaje, desarrollo psicomotor….).

   ¿A quién va dirigido?

 Este tipo de programas están pensados en algunos países como de cobertura Universal, para todos los recién nacidos. La Ley Nacional Nº 25.415 que crea el Programa de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia, enuncia en su Artículo 1° que  “todo niño recién nacido tiene derecho a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva”. El Artículo 2° declara “obligatoria la realización de los estudios que establezcan las normas emanadas por la autoridad de aplicación”, “para la detección temprana de la hipoacusia a todo recién nacido antes del tercer mes”  con el objetivo de minimizar el impacto de la misma en el desarrollo integral y la calidad de vida de niños y niñas con trastornos  auditivos.

   ¿Cómo lo llevamos a cabo?

 A través de una prueba totalmente incruenta para el pequeño, tratamos de confirmar la correcta función del oído, demostrando la presencia de otoemisiones acústicas, que buscan una respuesta fundamental tipo: PASA/ NO PASA, como primera prueba de un futuro diagnóstico.                                                                               ¿ Qué son las otoemisiones acústicas?

  En el oído existen unas células (células ciliadas externas), que somos capaces de estimular por medio del sonido, detectando una respuesta positiva si el oído (cóclea) es normal. Las Otoemisiones Acústicas constituyen un  recurso de exploración de la vía auditiva periférica, son sonidos producidos por la actividad coclear en todo sistema auditivo normal, que puede ser registrado en el conducto auditivo externo. Constituye un método objetivo (no requiere colaboración del paciente), rápido, no invasivo, y no necesita anestesia para realizarlo, lo cual es ideal para evaluar los bebés recién nacidos.

   ¿Qué ocurre si no hay respuesta?

  La ausencia de otoemisiones acústicas puede deberse a diversas causas, y no debe ser motivo de alarma. El estudio de estas posibles causas junto a la repetición de la prueba, nos dirá si son necesarias otras exploraciones.

   ¿Qué otras exploraciones pueden ser precisas?

 En niños que han presentado problemas en el embarazo o el parto, o con antecedentes familiares de sordera, puede existir una correcta función del oído (cóclea), estando los problemas “detrás de esta estructura” (problemas retrococleares).

 Este tipo de problemas deben ser estudiados con otra prueba: los potenciales evocados de tronco, que deberíamos realizar si sospechamos la existencia de anomalías retrococleares, ya que las otoemisiones no detectan estas alteraciones.

   ¿Cuándo realizar la prueba de otoemisiones?

  Idealmente en los primeros días tras el parto, antes o después de que madre e hijo vuelvan a casa, puede realizarse la prueba, en unos minutos, complementándose con la exploración otoscópica y la recogida de datos del embarazo y el parto.

· Los grupos de neonatos de alto riesgo en los que la tecnología es particularmente útil como rastreo son aquellos con los siguientes factores: internación en unidad de cuidados intensivos neonatológicos, historia familiar de daño auditivo, infección perinatal (ya sea sospechada o confirmada), peso al nacer menor a 1,5 kg., deformidad cráneo-facial, asfixia durante el nacimiento, parto distócico, anormalidad cromosómica, incluyendo el síndrome de Down e hiperbilirrubinemia o exsanguinotransfusión.

                                                                                    

·  También se podría considerar su uso para diagnóstico en situaciones de sujetos potencialmente simuladores, pacientes con deterioro cognitivo incluyendo la enfermedad de Alzheimer, para diagnóstico diferencial topográfico auditivo, como prueba complementaria en neurinoma acústico, y para monitoreo de drogas ototóxicas y de daño por exposición al ruido. 

 23, de febrero 2015

 Fga: Bertani, María Fernanda

cel: 03476- 15613610


“La madre realmente moldea el cerebro del bebé durante el primer año de vida”

El estadounidense Allan Schore, referente en desarrollo temprano del cerebro, expuso en Montevideo

Quienes trabajan en la neuropsicología en Uruguay hoy entienden que usted desarrolla un modelo de salud mental infantil particular. ¿En qué consiste?
Déjeme decirle antes que hay un gran interés de los medios en neurociencia hoy. En los últimos 10 años ha habido una gran explosión en el estudio del desarrollo temprano del cerebro. Y lo que hemos descubierto es que el desarrollo temprano, tanto durante el embarazo como después del nacimiento, tiene efectos en lo que sucede después, no solo en términos de bienestar emocional, sino también en lo que refiere al desarrollo de desórdenes psiquiátricos. Durante el primer año de vida no hay comunicación verbal: es todo emocional. Esto era terreno desconocido para la ciencia, que no sabía cómo abordarlo, pero gracias a la tecnología se pudo estudiar el cerebro del niño y de la madre.¿Cuál ha sido su aporte?
Mi trabajo en los últimos 20 años ha sido la integración de la biología y la psicología. En esencia, mi trabajo cruza las fronteras entre ambas. En particular, hago foco en el lado derecho del cerebro. El lado izquierdo, que es el que desarrolla el habla, no entra en funcionamiento hasta el segundo año de vida. En cambio, todo lo vinculado al apego se desarrolla durante el primer año. La idea esencial es que la relación de apego entre la madre y el hijo le da forma, moldea el lado derecho del cerebro. Hay una herencia genética natural, pero el entorno social y afectivo va tallando, como una escultura.¿Qué funciones se encuentran en el lado derecho?
Está involucrado en los procesos emocionales. Es el que permite llegar a casa, mirar a los ojos al otro y saber que algo anda mal. Las expresiones faciales, las sonrisas, la tristeza, el tono de voz. Allí está la habilidad de entender el estado emocional, lo que pasa por la mente o las motivaciones que tiene la otra persona. El punto más importante en este sentido es la comunicación no verbal, de cerebro derecho a cerebro derecho, que se da entre la madre y el niño. Al mismo tiempo que esto ocurre, el cerebro del bebé está doblando su tamaño, y en esto incide el apego.¿Cómo debe hacer la madre para alcanzar el nivel adecuado de apego? ¿Cómo puede estar segura de que está haciendo bien las cosas?
Es un aprendizaje que no tiene tanto que ver con ‘hacer’ sino con ‘ser’. ¿Cómo transmitirle la empatía? Siendo cuidadosos y atentos; poniendo al bebé en el primer lugar, siendo abiertos, genuinos, y estando disponibles emocionalmente. Y también ayuda si hay una relación fuerte entre la madre y el padre. La clave es esta sofisticada forma de relacionamiento. El foco no es racional sino emocional. Es la habilidad de la madre de leer la mente y el cuerpo del bebé. Ella tiene la capacidad de aliviar la tensión del bebé, de calmarlo, de regular su estrés, pero también incide en su disfrute y entusiasmo. Es decir, no solo puede escucharlo, sino también regular sus emociones. Ella puede cambiar su conducta. Además, el apego otorga al bebé una sensación de seguridad.¿Y qué rol tiene el padre en esto?
El padre entra un poco más tarde. El primer apego es con la madre. Después, en el segundo año de vida, el bebé tenderá un lazo también con el padre. El bebé tiene distintas relaciones con sus padres: la madre es la que lo calma, mientras el padre tiene un vínculo más enérgico y le enseña a explorar. Hoy tenemos evidencia de que la madre realmente da forma al lado derecho del cerebro, pero el padre también incide. Y es más que un efecto psicológico: el crecimiento del cerebro está influido por esas relaciones.

¿Qué sucede con quienes no tuvieron ese apego?
Justamente, no estudiamos solo el desarrollo normal, sino también el que lleva a desórdenes psiquiátricos o psicológicos. La que está en juego es especialmente la habilidad del lado derecho del cerebro de regular el estrés. Es importante que el niño sepa que el otro está emocionalmente disponible para él. En ese sentido, los desórdenes psicológicos tienen raíz en el desarrollo temprano del cerebro. Entonces, ¿qué pasa si hay abuso o negligencia? Bueno, por eso es muy importante que haya programas de prevención temprana, que sé que en este país los hay.

 

Allan Schore
investigador en neurociencia
profesor de psiquiatría en la universidad de california

 

Schore es valorado a nivel mundial por la integración que logró en las distintas disciplinas. Él dice que en sus teorías hay dos referentes indiscutibles: Charles Darwin en lo que tiene raíz biológica, y Sigmund Freud en el campo de la psicología. Actualmente se encuentra trabajando en la aplicación de la neurociencia. Por ejemplo, cómo utilizar el conocimiento del apego en la psicoterapia, o cómo aprovecharlo a nivel judicial para decidir sobre adopción o divorcio.



“La escuela es un lugar de recuperación de sueños”

“…No podemos decirles a los chicos que tienen que ir a la escuela porque así se ganarán la vida. Decirle a un ser humano que tiene que estudiar porque está trabajando para tener trabajo es contradictorio con darle un sentido a la vida. Porque lo que le estamos diciendo es que su vida sólo vale para ser conservada en sí misma, y no para producir algo diferente. Si a un ser humano le decimos que lo único que importa de todo lo que está haciendo ahora es prepararse para seguir viviendo, estamos hablándole a un esclavo y no a un ser humano. Los seres humanos tienen que sentir que lo que hacen tiene algún sentido que excede a la autoconservación. No se le puede plantear a un ser humano que el sentido de su vida está en ganarse la subsistencia, porque eso no es el sentido de ninguna vida. Tenemos que terminar con esta idea que les planteamos a los chicos de que el único sentido de conservar su vida es para que trabajen y sobrevivan: el sentido de conservar su vida es para producir un país distinto en donde puedan recuperar los sueños. Y la escuela es un lugar de recuperación de sueños, no solamente de auto-conservación.” 

Silvia Bleichmar. Violencia social – Violencia escolar. De la puesta de límites a la construcción de legalidades. “Subjetividad en riesgo: Herramientas para su rescate” P. 132. Noveduc, 2012

sbleichmar

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